Abismal

“Los humanos son una escoria a la que hay que eliminar. Si llegas a relacionarte con ellos, tendrás su mismo destino”

Se enfrentaron al desprecio de sus propios líderes, pero supieron anteponerse a la traición de los suyos y cobrar venganza con la única moneda que conocen, la sangre.

Abismales es una facción que está convencida de que ellos son la nueva raza destinada a dominar el mundo, donde los humanos son el desecho que hay que eliminar. Alejados de las fantasías del Abismo, estos nuevos desviantes buscan la supremacía racial por sobre todas las cosas, enfrentándose incluso a los de su propia naturaleza que se opongan a esto. Los miembros de esta facción usualmente despiertan tras experimentar intensas situaciones de dolor físico, ataques extremos de ira, torturas o grandes injusticias. Sus instintos se apoderan de ellos potenciando y manteniendo los efectos que provocan la adrenalina y el odio.

Los Abismales tienen sus sentidos altamente desarrollados, siendo además fuertes y veloces. Para potenciar sus habilidades, es común observar a miembros de esta facción con modificaciones corporales; placas de metal ocultas bajo la piel del cráneo les permiten recibir golpes sin flaquear; varas metálicas en los huesos largos les conceden fuertes golpes y evitan las fracturas; puntas metálicas apernada a sus nudillos convierten a sus manos en verdaderas armas letales. Estas modificaciones no son gratuitas y solo pueden acceder a ella quienes primero hayan demostrado tener el valor de portarlas.

Se caracterizan por ser impulsivos en todo sentido. Valientes y temerarios, pecan de imprudentes y se enfrascan en batallas que solo los líderes pueden detener. Estos mismos son los que, a la fuerza, han aprendido que es necesario pensar antes de actuar.

La jerarquía en abismales funciona del mismo modo que en la naturaleza: el débil debe obedecer al poderoso. Si un rango bajo osa atacar a alguien por sobre él, es muy probable que no escape con vida, y en caso de hacerlo sus compañeros no descansarán hasta darle caza. Año a año se enfrentan en duelos para medir su fuerza y voluntad, y ver quién es apto para subir de escalafón. A pesar de esto, los miembros de Abismales funcionan como un gran clan, donde los mayores siempre están prestos a instruir a los novatos y ayudarlos a mejorar, pues ellos los protegen hoy, pero con el pasar del tiempo serán ellos quienes deberán mantener la misión de la raza.

A pesar de la enorme variedad en sus filas, dentro de Abismales es fácil distinguir a dos grupos:

Por un lado, los miembros fuertes y reconocidos, usualmente de mayor edad, que han destacado en batallas y ganado a punta de muertes el respeto que merecen. Con el tiempo, la guerra les ha enseñado que en oportunidades es mejor a tragarse el orgullo para evitar conflictos innecesarios. En la contraparte, están los miembros más jóvenes que se valen de sus propios cuerpos, armas y habilidades para destacar en la batalla. Estos jóvenes son en esencia cachorros que juegan a ser alfas; son sumamente agresivos, se divierten con el dolor ajeno y no tienen moral. El abismo en poder que los separa de los miembros más antiguos los ha llevado a recurrir a drogas y sustancias estimulantes, así como también al uso y abuso de hormonas para hacer sus cuerpos más grandes y fuertes, llevándolos al límite o incluso a la muerte.

Los Abismales han heredado el Abismo de sus antepasados, el cual late fuerte en sus mentes. Los horrores y monstruosidades del ayer hoy se ven reflejados en sus acciones: Tortura, asesinatos, raptos y completa falta de piedad son parte de la estrategia de esta facción para alcanzar su objetivo final, la supremacía desviante. Una nueva raza es la destinada a regir la tierra y para Abismales no hay espacio para los humanos. Con sangre y fuego limpiarán el camino hacia el lugar que se merecen, aunque esto signifique acabar también con aquellos desviantes que osen oponérseles.